REFERXIONES

La reflexion. lleva al acierto.

Textos. fotos. dibujos. vivencias. viajes. sentimientos. reflexiones varias…en LETRA*VISION

Breves...

Escrito por feralon 28-01-2008 en General. Comentarios (0)

 

Son sencillas, pero rotundas. Dan que pensar y mucho. Proverbios, citas, refrán ó dicho... son pequeñas lecciones a tener muy en cuenta.

 

 

http://feralon.blogspot.es/img/pasa.jpg  

 

http://feralon.blogspot.es/img/Separ.jpg 

http://feralon.blogspot.es/img/gota.jpg  

 

*************

RUTAS SALVAJES

Escrito por feralon 28-01-2008 en General. Comentarios (0)

LA BÚSQUEDA DE UN ESPÍRITU LIBRE.

 

       http://feralon.blogspot.es/img/into.jpg  

Ayer fui al cine; pero al cine…cine, al de salir de casa, gastarse unos euros y disfrutar de una película en pantalla grande en compañía de otras personas que comparten la misma perspectiva que muestra la historia filmada. Y es desde ayer que aun sigo emocionado y cautivo de la historia que narra el último filme de Sean Penn: “Into the Wild”, para muchos su mejor película (la cuarta) como director. No ha podido cosechar mejores críticas y en Estados Unidos está siendo un notable éxito de taquilla. Y no me extraña, la verdad.

Es un film que no solo hay que ver, hay que sentirlo…vivirlo. No sabría como describir mi reacción ante sus imágenes: he llorado como un niño con su historia y no he sido capaz de despegar los ojos ante tanta maravilla visual. Una de las mejores películas que han lanzado desde Hollywood en mucho tiempo y que incomprensiblemente ha sido ignorada por las nominaciones a los Oscars frente a otras que lo merecían muchísimo menos.

"Hacia rutas salvajes" (Into the Wild) es el viaje iniciático de un joven de 22 años en busca de sí mismo, lejos de las ataduras sociales y familiares, una aventura en pleno contacto con la naturaleza que cambiará por completo su perspectiva vital. Es un itinerario escogido a través de la geografía norteamericana en dirección a Alaska, que al final se verá trágicamente frustrado. Christopher McCandless (Emile Hirsch, que por cierto está que se sale), se acaba de graduar en la universidad, tiene por delante un futuro prometedor que asoma ante sus ojos, pero él prefiere abandonarlo todo y cortar de golpe los lazos que le unen a la civilización, concretamente a una sociedad instalada en las apariencias y en la hipocresía. Su decisión es implacable: rompe su documentación, dona sus ahorros a Oxfam, cambia su nombre por el de Alexander Supertramp y se despide de su familia -tal vez sin saberlo- para siempre. Sus padres representan la hipocresía de una América materialista, donde no hay espacio para la rebeldía ni el idealismo. En América y aquí también, para que negarlo.

A diferencia de otros biopics, Sean Penn utiliza una estructura narrativa que sitúa a Chris en su destino final  y va intercalando las diferentes etapas del viaje con la voz en off de una hermana entregada a la forma de ser del protagonista. Esta manera de mezclar tantos recursos puede parecer a priori confusa  pero a mí me ha resultado perfecta. El pasado, presente y futuro del chaval se va uniendo como un puzzle para explicar algo tan ilógico como dejar una vida adinerada para vivir como un mendigo mochilero. Por supuesto, quienes aborrezcan tanto salto temporal van a sufrir una tortura continua.

Los paisajes en los que tiene lugar el desplazamiento espiritual del joven están increíblemente captados por la lente del director de fotografía francés Eric Gautier, quien en cada plano insinúa la extraordinaria sensación que provoca el descubrimiento, la visión sobrecogedora de la belleza en un entorno natural. Christopher (ahora Alex) encuentra en el camino a los que vendrían a ser los “verdaderos americanos”, según el juego de contrastes que plantea la película: una pareja de hippies, convertidos efímeramente en sus padres adoptivos, un granjero que le ofrece trabajo, una adolescente que se enamora de él y un científico retirado que pasa junto al chico unas semanas en el desierto. Especialmente significativo es este último encuentro, en el que el anciano le empuja a que reanude su vida dentro de la sociedad y él opone firme resistencia. El actor Hal Holbrook es el anciano, que aparece en pantalla y con el que se viven algunos de los mejores minutos de la cinta. Sus diálogos con Hirsch producen una ternura que traspasa la pantalla y confieso que junto a la despedida del poblado hippie, la relación entre anciano y mochilero provocó un en mi un nudo en la garganta, imágenes que aún ahora, al recordarlas, me ponen los pelos de punta.

William Hurt (su último momento en pantalla es de antología) y Marcia Gay Harden dejan su buen hacer actoral como padres despreocupados y abusivos, aunque sus escenas son pocas y en cierto modo dejan sin atar muy bien el tema de los padres de Chris.  Los secundarios son de lujo y de ahí es donde la película ha rascado su única nominación a los Oscars. La banda sonora también es parte más que correcta y muy importante para reflejar éste mundo de sentimientos que se muestran.

Una historia triste de búsqueda del sentido de la vida, de juventud y rebeldía, que Sean Penn ha sabido contar con una intensidad poética admirable. El filme conmueve al espectador en cada fotograma: en sus 140 minutos de metraje la adaptación que se realiza del best-seller de Jon Krakauer basado en una historia real se convierte en un estudio de la psique humana: el intento de entender las razones que movieron el espíritu incorruptible de Christopher. La cinta construye un relato profundo sobre el dolor y el aislamiento donde su director ha conseguido evitar que su citado metraje se convierta en una pesadilla a base de secuencias hechas con sinceridad, sencillez y estimulando los sentidos hasta el máximo.

Se nota que "Hacia Rutas Salvajes" me ha parecido un peliculón y es que quienes hemos pasado ese punto crítico donde te subes sin más remedio a la rueda de la vida, vemos en Cris una valentía y coraje fuera de serie, que llega directo a la cabeza y sobre todo al corazón. Excelente drama de un director tan inconformista como su protagonista.

Quedé encantado, la verdad. La recomiendo. "Into the wild" es mucho más que una película, es una experiencia.

  Fer.                                       "El hogar que buscas, es tu propio camino"

Sucias aguas...

Escrito por feralon 23-01-2008 en General. Comentarios (0)

Si se dieran las circustancias... a lo mejor mi mano...

Pero para ello debo atravesar aguas sucias.

 

http://feralon.blogspot.es/img/AGUS.JPG 

Sucias aguas revueltas.

 

Si alejadas las tormentas,

nubes oscuras, plomizo cielo,

de sucias aguas revueltas,

pudiera ver con claridad,

un sol negado hace ya tiempo...

 

Si se acercase ese futuro,

viendo, conciso y amable,

atisbos de feliz locura…

 

Si las próximas caricias,

arañasen tiempos muertos,

corrigiendo errores,

deshaciendo entuertos...

 

...ahora mismo doy mi mano,

aparto la oscura tiniebla,

a quien benevolente entregue,

un mundo de vivencia plena.

 

(11/01/2008 F. Alonso. Porvenir)

 

Solo.

Escrito por feralon 21-01-2008 en General. Comentarios (1)

frases La soledad es muy bonita cuando tienes con quien compartirla, lo es todo cuando no tienes nada más. La soledad es la única cosa que encuentras cuando no la buscas.

 

http://feralon.blogspot.es/img/Sole.jpg 

  

Desde el pozo.

Escrito por feralon 18-01-2008 en General. Comentarios (0)

                A ti.

 

Algo,alguien, ha permitido que desde el pozo de un fracaso, levantemos los ojos.

 

http://feralon.blogspot.es/img/Poz.jpg 

No ocurre sólo en las películas. Unos soldados cansados, un capitán extenuado, tristeza, rabia y desesperanza... De repente, una música, un chiste, un discurso inspirado y todos recobran energías: vuelve cada uno a su puesto de batalla, con la ilusión de hacer su parte, de cumplir su misión. No ocurre sólo en las películas. También en la vida real muchos de nosotros hemos vivido situaciones parecidas.

En grupo o en soledad, como familia o entre los amigos, en una actividad ocasional o en el trabajo, hay momentos en los que parece que todo se hunde, que no hay esperanza, que la vida ha perdido todo su sentido.

Son momentos que no quisiéramos repetir. Todo iba bien, todo caminaba sobre ruedas. De repente, pasa algo, grande o pequeño, imprevisto o preanunciado. El panorama, de improviso, ha dado un vuelco. ¿La causa? Un error humano o un terremoto, un choque o un resbalón, un virus gripal o un virus electrónico, una llamada por teléfono o un aviso de las cuentas del banco, una negativa de un contrato o una nota de despido. Son momentos en los que todo parece oscuro. Días, meses, años, tirados, de repente, por la borda. Parece que no hay esperanza, que no hay salida, que no quedan motivos para seguir la lucha.

Pero hay otros momentos en los que algo, alguien, irrumpe en nuestras almas. Será una música que nos evoca nuestra infancia, o la llamada por teléfono de un amigo que tiende la mano, o la sonrisa sincera de quien antes nos miraba con desprecio, o simplemente el recuerdo de un consejo repetido tantas veces por la abuela: en la vida encontrarás gente buena y gente mala... Será, tal vez, un instante. Suficiente como para que todo el panorama cambie, de golpe. Como si se corriesen las cortinas y un viento fuerte alejase tinieblas que oprimían el alma.

Algo, alguien, ha permitido que, desde el pozo de un fracaso, levantemos los ojos hacia lo alto. Arriba sigue, sereno, limpio, luminoso, el cielo. Sobre todo, “arriba” y “dentro”, susurra ALGO/ALGUIEN que no nos deja, que está siempre a nuestro lado, que quiere que dejemos de buscar seguridades vanas para abrirnos, con esperanza, al entorno y a los demás. Un mundo que poseen los pobres, los justos, los limpios, los que se hacen como niños. Un lugar que también es para ti, esa criatura hundida en un pozo de fracasos pero abierta a la esperanza.

Entonces somos capaces de mirar adentro, al corazón propio y al de los demás, para descubrir que tengo, a mí lado, más manos ayudando que manos que arrojan piedras.

No ocurre sólo en las películas. Quizá hoy puede ser el día decisivo para cambiar mi vida. Quizá hoy asumiré con valor el pasado, con sus lastres y sus derrotas, para tomar nuevamente el arado ante el surco de mi existencia, para servir a mis hermanos, para ofrecer este pobre tiempo en la vocación más hermosa que me  ofrece el destino como ser humano: dejarse querer y amar sin límites.

Autor: P. Fernando Pascual. Adaptado.